Se define como cadena de frío a la serie de elementos y actividades
necesarios para garantizar la potencia inmunizante de las vacunas desde la
fabricacion hasta su administración.
Es el proceso logistico que asegura la correcta conservacion, almacenamiento
y transporte del medicamento desde su produccion hasta el paciente final.
Las temperaturas más usuales
de transporte y conservación de los fármacos perecederos, son: la del
nitrógeno líquido, del orden de los –190 ºC, la de la nieve carbónica de –70
ºC, la de congelados –20 º C, la de refrigeración, entre 2 y 8ºC y algunos
especiales a temperaturas próximas a la ambiente de 20ºC. La banda de temperatura más empleada es sin
duda, la de refrigeración entre 2 a 8 ºC.
Al realizar la planificacion logistica es necesario adecuar los
recursos
y las actividades de cada una de estas fases.
Recursos humanos: Debido a que la complejidad del manejo de estos medicamentos es
cada vez mayor, el responsable se transforma
en un elemento esencial. La persona designada debe estar
adecuadamente
capacitada en los aspectos de logística de cadena de frio.
Recursos materiales: Existen en el mercado una gran variedad de productos
para el transporte, almacenamiento y distribucion de este tipo de
medicamentos,
por eso, antes de adquirir cualquiera de ellos es importante hacer un
estudio preciso de las necesidades y adecuar los elementos a estas, porque de
otra forma puede pasar, por ejemplo, que se compre una heladera cuyo volumen
sea insuficiente para la cantidad de medicamentos que se deben almacenar, o que
no posea congelador para los acumuladores de frio.
Recursos Financieros: de vital importancia para garantizar el funcionamiento
del sistema.
Las etapas más delicadas de la cadena del frío son la del
transporte, en particular antes y después de las farmacias. Se debe tener
presente, que cortos periodos de tiempo fuera de las temperaturas recomendadas,
en algunos productos, puede afectarles grandemente, sobre todo en los que se
pueden reproducir microorganismos patógenos.
El tiempo de duración del
transporte, es muy variable, puede ser de horas o de días, no siendo fácil a la
hora de concebir el sistema de transporte por parte del laboratorio: el tipo de
caja, material aislante y su espesor, el acumulador necesario, ni la temperatura
más adecuada del mismo. Dependiendo de la época del año, el lugar de envío y el
tipo de cliente y tipo de recepción, pueden ser necesarias condiciones muy
diferentes de preparación o acondicionamiento.
También debe tenerse muy
en cuenta, la fragilidad y el posible trato de los productos durante el transporte.
El frío se puede aplicar a muchísimas cosas,
La logística del laboratorio es muy importante, no puede éste tener
muchas cajas diferentes, volúmenes enormes ocupados por cajas vacías,
inmovilizados muy grandes, cámaras de frío reguladoras etc.
La tendencia impuesta en el transporte de los productos no
retornables, es el empleo de la caja de cartón ondulado, de almacenamiento
plano y de fácil montaje, de dimensiones submúltiplos de las dimensiones de una
tarima normalizada de 1200*1000 mm, de peso total no superior a los 20 kg. , de
fácil manejo por una persona, aislante poliestireno de densidad entre 20 a 30
Kg, bien en cajas con tapa, en planchas o granulado. En el caso de fármacos,
estos a su vez se colocan en cajas pequeñas, que confieren rigidez suficiente a
los medicamentos. En general, el peso de los medicamentos es muy reducido con
respecto al volumen de la unidad de trasporte, teniendo por tanto muy poca
inercia térmica.
